Don't Leave Me

When you feel the world is going to end

Oct 13

“We meet again after several years of separation.”

Siento que ha pasado una eternidad desde el 2 de octubre. 11 meses, 10 días después. Las pérdidas son en todos los sentidos. 

Pierdo a la persona a la que amo 

Pierdo el tiempo 

Pierdo 4 kilos en una semana

Pierdo la noción del tiempo 

Pierdo la coherencia

Pierdo la ilusión de este amor que no terminaría

Podría seguir porque la lista es más larga que el tiempo que siento ha transcurrido entre el día en que me dejó y esta noche. Mis lágrimas no han parado y no intento que lo hagan. 

Me pregunto qué gano de esta situación o tan siquiera qué aprendo de un corazón roto. Aprendo que esa palabra es un cliché y que me he convertido en uno de millones. Llorando día y noche sin saber por qué. ¿Por una persona? ¿Por una idea? ¿Por una ilusión? ¿Por una parte de mí que perdí para siempre?

Usar términos tan definitivos va en contra de mi esperanza. 

Pero la pérdida es grande. Cómo no llorar algo que era tan común, tan familiar. Cómo no llorar perder a quien abrazabas con todo tu cuerpo en la noche. A quien cabía entre tus brazos como las piezas de un rompecabezas. A quien le confiaste lo más valioso, tu mismo. En quien como pareja depositaste todas tus ilusiones y expectativas para el futuro, que brillaría sólo porque él era parte. 

No es simplemente extrañar. Es aceptar que murió. Que no te sentirás completo como lo eras antes. Al menos no como sentías que era.